Tener sexo en una pileta, en el mar, en un jacuzzi, en una terma, o donde se te ocurra, puede ser una aventura genial. Enumeramos las razones.

1. La piel resbalosa y húmeda toma protagonismo. El tacto en la textura de la piel mojada es el sentido que más nos conecta. El sentir se exacerba al tocar y ser tocado.

2. El peso liviano permite percibirnos diferente en nuestro cuerpo. Nos entregamos más relajados y nos sostienen más fácil, las posiciones de parados se vuelven más cómodas y permiten innovaciones y variantes para probar y jugar.

3. El agua es un agradable escondite. Oculta, te tapa, te cubre y descubre a tu antojo.

4. Escenario ideal para el relax, el agua es juego, afloja, relaja, acaricia, empuja y masajea. Ideal para desconectarte y así sintonizarte con un momento de esparcimiento sensual.

5. Meterse al agua es liberarse de la ropa, conectarse con el cuerpo, mostrarse, insinuar, dejarse ver…

6. Estar en el agua ratonea, renueva la imaginación y a veces facilita el volver realidad alguna fantasía

7. El delicioso cansancio del “después” del agua erótica, prolongará tu sensación de liviandad aún fuera del agua.

Preparar el cuerpo, un placer necesario

Tener sexo en la pileta requiere una previa de caricias y masajes aceitosos. El agua lava los fluidos, el agua te deja seca, entra por la vagina y enjuaga tu lubricación poniendo en riesgo el placer del amor en el agua. ¿La clave? Un lubricante con base de silicona, que permanecerá en tu piel aún sumergida. Un intercambio de masajes en la vagina y el pene con este recurso bastarán como preparación para el deseo y para una lubricada penetración. Incorporar al amor acuático juguetes sexuales sumergibles también requerirá de la mencionada preparación.

“Hidro-posiciones”, para sentir más y divertirse en el intento

* En la pileta: Ella parada frente a su pareja que se apoya en la pared de la pile y sostiene sus muslos y sus glúteos invitándola a sentarse livianamente en sus manos y antebrazos, favoreciendo con el movimiento de sus brazos la penetración, el roce o el juego.

* En el jacuzzi: Ella agarrada al borde de espaldas a su pareja envuelve con sus piernas la cintura de su amante que se encuentra arrodillado por detrás.

Inventar posiciones aprovechando los peculiares atributos que ofrece el agua es divertido. Para enriquecer tu ingenio podés contar con los escalones de la pileta o con las maravillas que se pueden hacer en un buen inflable flotante.

Juguetes de agua para nuevas sensaciones

Existe en el mercado de los sex shop una interesante línea de juguetes sexuales a prueba de agua:

• Los clásicos vibradores también vienen sumergibles, se consiguen lisos, ondulados, con vibración en diferentes velocidades, de toda forma, tamaño o color. La sensación de la penetración bajo el agua ofrece nuevas variantes y experiencias distintas. Los que vienen con control remoto permiten que el juego continúe aun cuando uno se meta al agua y el otro se queda afuera del agua tomando sol.

• Simpáticas esponjitas que contienen en su interior un motorcito con agradables movimientos, permiten un buen masaje de textura diferente por todo el cuerpo y bajo el agua. También ideales para el baño de espuma en la bañera.

• Por último, dirigido en exclusiva a aumentar el placer de las mujeres, cuando el sexo oral bajo el agua se le complica a tu pareja, el mercado nos ofrece el simulador de sexo oral. Este chiche contiene un mecanismo interno que imita los movimientos de la lengua.

¡A disfrutar del agua y del amor!


Su extrema sensibilidad causa tan intensa sensación! La pequeña porción del clítoris que se deja ver en el cuerpo de la mujer no permite imaginar el poder que adquiere con sus miles de terminaciones nerviosas. Explorarlo es nuestro deber si le queremos sacar el jugo a la vida. Disfrutar es la consigna a seguir.

En busca del máximo placer

La mayoría de las mujeres alcanza el orgasmo con la estimulación del clítoris, no con la penetración. Durante el roce de la penetración se estimulan las paredes vaginales que no son tan sensibles como el clítoris.

Las sensaciones más intensas se obtienen con su estimulación manual u oral. La velocidad e intensidad de estos estímulos varían en preferencia según cada mujer.

 Es necesario que estés atenta para reconocer tu modo preferido. Transmitirle estos hallazgos sobre vos misma a tu pareja aumentará tu disfrute y por lo tanto tu autoestima sexual.

Un asunto de a dos

Si sentís que tardás mucho tiempo hasta tener un orgasmo y estás pensando en que tu pareja se aburre o se cansa de acariciarte o estimularte, todo lo anterior será en vano. Estás con tu amante ideal cuando sin saber porque sentís que podés perderte en tu mundo de placer sin preocuparte por nada más.

Son señales y sensaciones claves a la hora de conocer mejor a quien tenés a tu lado. Aunque cuando la intención es buena, el asunto no es tan serio, y tu pareja tan sólo necesitará mayor claridad y guía para entender y ensayar el mejor modo de acompañarte en tu placer. Dejarse guiar también es la clave.

¡Un amante cuidadoso, paciente y considerado es más sexy y sensual!

Tips del placer oral

• Probá con la pelvis levantada, usá una almohada para elevarte mejor.

• Son mejores los contactos no tan prolongados o directos, es más excitante la caricia que alterna sin orden espacios cercanos al punto central.

• Cuando el roce es directo sobre el clítoris, segundos de intervalo aumentarán favorablemente la tensión.

• No todas las mujeres disfrutan del mismo tipo de estimulación, es necesario y también excitante observar la reacción y las preferencias de quien recibe.

• El contacto oral, es más estimulante cuando la caricia es con toda la boca, no sólo con la lengua.

• La técnica de escribir el abecedario con la lengua te garantizará un recorrido completo por el área más sensible. No creo que llegues a la Z…

Y cierro con un fragmento excitante de la novela “Las edades de Lulú” de Almudena Grandes, para inspirarte:

“…su mano estiró mis labios, dejando al descubierto la piel rosa tirante, que me escocía como una herida a medio cerrar. La aplacó con la lengua, recorriéndola despacio, de arriba abajo, y luego se concentró en el insignificante vértice de carne al que se reducía ya todo mi cuerpo, resbalando, presionando, acariciándolo, notaba el extremo de su lengua dura frotándose contra el y mi carne que engordaba, engordaba a un ritmo escandaloso…”

Tamaña descripción nos brinda Lulú. Nos regala una imagen directa y vivida de las sensaciones de su excitación y las minuciosas acciones de su amante.

¡Que lo disfruten!

 


Las mujeres estamos mucho más liberadas respecto a los hombres en este tema. Ellos a veces sienten una gran confusión al respecto, porque usar juguetes implica, desde el mundo masculino, la idea de insatisfacción sexual de su compañera, y esto afecta al machismo. A algunos los inhibe para la estimulación porque les gusta ser hacedores de la satisfacción femenina.

Las mujeres se quejan cada vez más de que a los hombres les falta información acerca de cómo tocarlas o de cómo hacerlas experimentar placer, no sólo acerca de la forma sino el camino. Esto deja al hombre, según encuestas, en una situación de falta de experiencia o de ignorar cuales serían las zonas erógenas femeninas que, llegando a presionar en el punto exacto, provocarían los que muchos imaginan que las mujeres inventan.

Es así como aparecen los juguetes sexuales y vienen a ser el punto de atracción que las mujeres sienten como la solución a muchos de sus problemas respecto al placer sexual. Mujeres insatisfechas porque el hombre eyacula antes de tiempo y por el periodo refractario resulta imposible que se erecte nuevamente con facilidad. Otra salida, no recomendada, es fingir el orgasmo para satisfacer al hombre, aunque este es un juego peligroso, porque llena de resentimiento a la mujer, ya que el hombre goza pero ella no, solo finge lo que después se descargará de muchas otras maneras.

Algunas pacientes, hace unos años, me decían que el vibrador era la solución a sus insatisfacciones de añares. Sin embargo, aunque se pueda usar, no involucra al otro compartiendo el momento. Por eso aparecen otros que son ideales para evitar estas diferencias entre los géneros.

Para todos los gustos y sabores

La practicidad de todo tipo de vibradores colabora en la previa o preliminares para evitar la insatisfacción de la mujer. Empiezan un juego que permite que ella empiece a sentir en sus zonas erógenas antes de que el recalentamiento de la misma drene la sangre en la vulva, paso necesario para llegar (con el reflujo que se intensifica en esta zona) más rápido al placer.

Pensemos que la mujer necesita más o menos 20 minutos de previa para llegar al orgasmo, algunas poco más o menos, esto depende de lo concentrada que esté. Si ella evade la situación pensando en tareas de la casa, o el colegio de los hijos, obviamente que el sexo será una perdía de tiempo.

Para todos los gustos La mujer podría a su vez cambiar de rol y también utilizar el vibrador si llegase a ser pequeño estimulador para apoyar en la superficie externa del varón entre los testículos y el ano, esa vibración provoca una estimulación en la próstata y por ende en el punto G masculino, que por supuesto existe.

Muchos hombres desconocen dónde está situado el punto G femenino, y en sesión consultan. Es así como el punto G se encuentra en la intromisión vaginal, el primer tercio de la parte frontal. Por eso algunos vibradores con forma de pene suelen satisfacer o dejar casi a punto cocción a la mujer para eyaculadores precoces.

Los hombres suelen ser muy visuales, por lo tanto toda lencería erótica provocará diversas fantasías. Un juguete de uso en la actualidad es la bombacha veloz, el vibrador en la bombacha que va preparando a la mujer para excitarla desde la cita hasta llegar a la cama. Se trata de un vibrador pequeño que estimula con el encendido. Él lo controla, no olvidemos que hay algunos juguetes que sirven para no agotarse tanto con la masturbación.

Algunos como el “huevo tenga” son ideales para ellos. Se trata de un masajeador que viene dentro de un huevo que es sumamente suave y solo sirve para estimular la cabeza del pene. Provoca diferentes sensaciones no sólo porque en su interior tiene una suave performance que simula la vagina con diferentes ondulaciones, si se agrega lubricante suele ser muy placentero para el varón. Cuidado que esto está prohibido en caso de ser eyaculadores precoces y, por lo contrario, es ideal para eyaculadores retardados. O para aquellos hombres que retienen la eyaculación controlándola y luego que pasa el momento no pueden llevar a cabo la misma.

Otros juguetes que sirven no sólo para la previa sino para calentar el cuerpo son aceites aromáticos y velas. El aceite se pone sobre el cuerpo y sirve para masajear. También existen vibradores con sujetadores. Esto es para los varones que quieren ser penetrados, muchos sienten el deseo y se lo piden a ella. Muchas utilizan también vibradores más refinados y largos que siempre deben tener base, ya que el ano puede absorberlo, de esta forma estimulan el punto G masculino. También existen juguetes para la previa, ideales para el sexo oral, como es una lengua con diferentes tipos de estimulación; son como verrugas que producen un intenso placer cuando la mujer ha tomando puntos sensibles del pene.

No olvidemos lo sensual que resulta que la mujer le ponga antifaz a un hombre y, si desea acercarse a jugar el juego de las sombras de Grey, puede experimentar atándolo a la cama, utilizando el rebenque y haciendo que el varón, que suele sentí satisfacción con este tipo de juegos sadomasoquistas, tenga el placer asegurado. Pensemos que el sometimiento, así como el exhibicionismo o el voyerismo, suele ser muy atractivo en el ámbito sexual, ya que lo prohibido atrae. Por eso, vale la pena jugar diferentes personajes condicionados por distintos disfraces y cambio de roles. Además, cambiar el lugar de la cocina al baño. Es imposible que la rutina ataque a la pareja como enfermedad o patología del vínculo.

Para los hombres que rechazan la idea del juguete, o se sienten desplazados, o no se tienen confianza, ¡deben relajarse! Porque a la mayoría de las mujeres les encanta, y a ellos les da tiempo de sobra para volver a erectarse. Otro punto favorable es que la pareja también se divierta teniendo sexo. Algunos juguetes son más melosos y sirven para experimentar sexo anal, como aceites que aflojen la musculatura, otros resultan ser acaramelados, como cremas que se utilizan en el pene, ideal para una lengua ambiciosa de dulce y que quiere empalagarse. Otro vibrador interesante es la esponja para el baño que tiene un pequeño vibro estimulador dentro de la misma. Entonces, el baño en pareja resulta satisfactorio mientras la esponja roza todo el contorno de la vagina, clítoris y esas zonas que a la mujer le produce un cosquilleo exquisito que no precisa de la penetración.

Por último, decirles a todos la gran dimensión de propuestas que hay es muy difícil. Muchos hombres piden expendedores de pene o aros que facilitan que todo el reflujo sanguíneo se acumule en el miembro permitiendo una erección más duradera.

Los juguetes son ideales para la relación sexual, pero además, ambos miembros de la pareja tienen que tomar confianza para que los mismos sean parte de la relación. Sería complicado utilizarlos en la primera cita, pero luego de algunos encuentros, cuando se establece confianza, se puede empezar de lo más simple a lo más complejo para no inhibir a ese hombre que no está acostumbrado a mujeres que saben más de sexo.