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Secretos Sexuales
Los secretos sexuales son esas cuestiones que sirven para mejorar el sexo de la pareja. Abarcan el ambiente, la ropa, las poses, el lenguaje gestual, la forma de hablar, la fantasía, los aromas y todo el conjunto de particularidades que permiten una propuesta perfecta.
Los secretos sexuales son esas cuestiones que sirven para mejorar el sexo de la pareja. Abarcan el ambiente, la ropa, las poses, el lenguaje gestual, la forma de hablar, la fantasía, los aromas y todo el conjunto de particularidades que permiten una propuesta perfecta.
Uno de los más problemas más difíciles del contacto es la experiencia sensitiva de no soportar los olores, lo cual se verifica en la conducta amatoria a través del rechazo de cierta modalidad sexual. Una inquietud común es saber si el semen tiene algún olor o sabor particular y desde hace tiempo se habla de que algunos alimentos tienen la propiedad de cambiar el sabor del mismo.
Lo mismo sucede con el flujo vaginal, lo que muchas veces juega en contra del encuentro y por más que se ponga voluntad, es imposible acceder a estas zonas sumamente húmedas, aún siendo higienizadas previamente.
Uno de los secretos es que la sal mejora el sabor del semen y según Lou Paget la carne roja espesa el mismo; algunas frutas exóticas también sirven para endulzar y saborizar acarameladamente los fluidos.
El alcohol afecta la calidad de la vida sexual. Si bien desinhibe, la capacidad sexual queda bloqueada afectando la testosterona, hormona encargada de activad el deseo. Del mismo modo, el tabaco puede afectar las relaciones desde distintos puntos de vista.
El tabaco es uno de los peores contaminantes del sexo. Es que genera cansancio muscular por déficit de circulación y se impregna en el cuerpo, generando los olores desagradables. ¡Atención!: el exceso de tabaco genera problemas de erección.
Los mimos suelen tener un poder auténtico para iniciar el encuentro sexual, por eso una poción de caricias suele ser sugestiva para empezar a iniciarse en la fantasía y fomentar un buen clima entre ambos.
El tiempo que se reserva para el encuentro suele ser condicionante en la relación, tal es así que cuando el sexo se hace rápido se logra una sensación importante de displacer que lleva a dilatar cualquier nuevo encuentro; el apuro lleva a no conectarse con las sensaciones y por ende frustra el orgasmo.
La propuesta es ir más lejos, esto significa atreverse a pedir aquello que nunca se animan a decir dejando de lado la timidez y la vergüenza que inhiben los deseos. Jugar a concretar la fantasía siempre es un desafío. La mayoría de las veces, cuando se aceptan, pierden su encanto: lo magnífico es la prohibición.
Algunas técnicas mejoran la performance del sexo, entre ellas las masturbatorias que sirven para el aprendizaje sexual. La lengua también tiene una función elemental en el sexo por eso la gimnasia de lengua es necesaria para mejorar su movilidad y practicidad beneficiando con su juego el desarrollo amatorio.
Siempre hay que tener en cuenta que la confianza y el respeto por el otro son las bases para que funcione cualquier acto amatorio en la pareja. Esto implica que todo aquello que resulta ser forzado u obligado para la pareja se realizará de manera que deserotice el acto sexual: los juegos consensuados suelen ser exitosos y benefician el coito logrando con mayor facilidad el encuentro del orgasmo.
Las parejas suelen no reconocer lo que dejan de poner cada uno en forma individual para que la relación sea un verdadero feedback. Desde el inicio se alteran las condiciones y se vician los contratos llevando a la fisura de la relación determinándola como conflictiva. Es allí cuando acceden a la intervención de un profesional del sexo para reacomodar todo aquello que perjudicó el ámbito amoroso, quién reordenará la modalidad disfuncional del vínculo arrimando condiciones nuevas al encuentro y reordenando las reglas básicas que desvirtuadas dieron lugar a una mala relación sexual.
Los secretos sexuales están dentro de todos los amantes, sólo que no pueden verlos. Hasta los animales, sin aprendizaje y de forma instintiva, realizan el acto amoroso con un juego previo que los ayuda a conocerse, olerse y reconocer al otro.
Los seres humanos aún tienen la posibilidad de aprender secretos que los ayuden a mejorar su forma, sólo que se han vuelto muy vulnerables a permitir que los reeduquen en este área por temor a quedar afectados en cuanto a su autoestima sexual.
Lo mejor es animarse a hacer uso de estos secretos que beneficiarán la modalidad sexual de todos aquellos que se resisten a gozar.
21/6/2010
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